Los 10 productos españoles que más se echan de menos viviendo fuera

Los 10 productos españoles que más se echan de menos viviendo fuera

Vivir fuera de España tiene muchas cosas buenas: descubrir nuevas ciudades, aprender otro idioma y conocer otras costumbres. Pero hay algo que casi siempre acaba apareciendo tarde o temprano: la nostalgia por los sabores de casa. 

No hablamos solo de comida. Hablamos de rutinas, recuerdos y pequeños placeres: desayunar como lo hacías en casa, preparar una cena rápida con ingredientes conocidos, abrir una bolsa de aperitivos un domingo o tener a mano ese producto que siempre estaba en la cocina de tus padres.

Estos son los 10 productos españoles que más se echan de menos viviendo fuera.

1. Jamón serrano o ibérico

El jamón es, probablemente, uno de los productos españoles más añorados por quienes viven en el extranjero. No solo por su sabor, sino por todo lo que representa: reuniones familiares, celebraciones, cenas improvisadas y ese gesto tan nuestro de sacar un plato de jamón para picar algo.

Fuera de España puede encontrarse jamón, pero no siempre es fácil dar con una buena relación calidad-precio o con formatos cómodos para casa. Por eso, los sobres de jamón loncheado, los tacos o incluso las piezas pequeñas se convierten en auténticos tesoros para muchos españoles en el extranjero.

2. Chorizo, salchichón y lomo

Si el jamón ocupa el primer puesto, los embutidos españoles no se quedan atrás. Chorizo, salchichón, lomo embuchado, fuet o cecina son productos que se echan muchísimo de menos, especialmente porque sirven para todo: bocadillos, tablas de aperitivo, cenas rápidas o picoteos con amigos.

Además, son productos muy prácticos para quienes viven fuera, porque duran bastante, se conservan bien y permiten preparar algo con sabor español en cuestión de minutos. Una tabla de embutidos con pan, queso y unas aceitunas puede arreglar cualquier cena.

3. Queso manchego y otros quesos españoles

España tiene una enorme tradición quesera, y eso se nota cuando vives fuera. El queso manchego suele ser uno de los más buscados, pero no es el único: los quesos curados, semicurados, de oveja, de cabra o mezclas tradicionales forman parte de la despensa española.

El queso español se echa de menos porque tiene un sabor muy reconocible. Es perfecto para tomar solo, acompañar con membrillo, incluir en una tabla de aperitivos o preparar bocadillos con un toque muy de casa. Para muchos, tener un buen queso en la nevera es una forma sencilla de sentirse un poco más cerca de España.

4. Aceite de oliva virgen extra

Quien se acostumbra a cocinar con buen aceite de oliva nota mucho la diferencia cuando no lo tiene. El aceite de oliva virgen extra es básico en la cocina española: para tostadas, ensaladas, verduras, pescados, carnes, guisos o simplemente para mojar pan.

Fuera de España se puede encontrar aceite de oliva, pero no siempre con la variedad, el precio o la calidad que se espera. Por eso es uno de esos productos que muchos españoles intentan tener siempre en casa. Una buena botella de aceite puede cambiar por completo una comida sencilla.

5. Cola Cao, cacao soluble y desayunos de siempre

Hay sabores que nos acompañan desde pequeños, y el Cola Cao es uno de los mejores ejemplos. Para muchos españoles que viven fuera, encontrar su cacao soluble favorito es casi una cuestión emocional. No es solo una bebida: es infancia, desayunos antes del colegio, meriendas y noches de invierno.

Junto al cacao soluble, también se echan de menos otros productos de desayuno muy españoles: galletas María, magdalenas, sobaos, cereales concretos, bollería conocida o café de marcas habituales. Puede parecer algo pequeño, pero empezar el día con un desayuno familiar ayuda mucho cuando estás lejos.

6. Tomate frito, salsas y básicos de cocina

El tomate frito es uno de esos productos que en España damos por hecho. Está en muchas cocinas y sirve para preparar pasta, arroz a la cubana, empanadillas, huevos, albóndigas o platos rápidos. Fuera de España, sin embargo, no siempre es fácil encontrar un tomate frito con el sabor y la textura de siempre.

Lo mismo ocurre con otras salsas y básicos: mayonesa española, alioli, caldo, sofritos, pimientos, especias para paella o preparados para platos tradicionales. Son productos que facilitan cocinar “a la española” sin complicarse demasiado, algo especialmente útil cuando se vive en otro país y no siempre se tiene tiempo.

7. Conservas españolas

Las conservas son una parte fundamental de la gastronomía española. Bonito del norte, mejillones, sardinas, berberechos, navajas, anchoas, pulpo, aceitunas rellenas o pimientos del piquillo son productos que pueden convertir una comida sencilla en algo especial.

Para quienes viven fuera, las conservas tienen una ventaja enorme: son fáciles de almacenar, duran mucho y permiten improvisar aperitivos o cenas rápidas. Abrir una lata de calidad, poner algo de pan y acompañarla con unas patatas fritas o unas aceitunas puede ser suficiente para recordar un bar de toda la vida.

8. Arroz, legumbres y platos tradicionales

Aunque arroz y legumbres existen en muchos países, los españoles solemos echar de menos ciertos formatos, marcas y preparaciones. Arroz para paella, garbanzos cocidos, lentejas, fabada, cocido, callos, alubias o platos preparados tradicionales son muy valorados por quienes viven fuera.

Estos productos conectan con la cocina casera. Son platos de cuchara, comidas de domingo y recetas familiares. Tenerlos a mano permite preparar algo reconfortante, especialmente en invierno o en esos días en los que apetece comer como en casa sin pasar horas cocinando.

9. Patatas fritas, aceitunas y aperitivos

Pocas cosas son tan españolas como abrir unas patatas fritas, unas aceitunas o unas banderillas antes de comer. Los aperitivos españoles tienen un papel muy importante en nuestra forma de socializar, y se echan mucho de menos cuando vives fuera.

Patatas con sabores concretos, cortezas, frutos secos, pipas, aceitunas rellenas, encurtidos, gildas o snacks tradicionales son productos que muchas personas buscan para reuniones, partidos de fútbol, cenas con amigos o simplemente para darse un capricho. Son pequeños detalles, pero tienen un enorme poder nostálgico.

10. Dulces españoles: turrón, polvorones, galletas y bollería

Los dulces españoles son otro clásico de la nostalgia. En Navidad, por ejemplo, es difícil no echar de menos el turrón, los polvorones, los mantecados o los mazapanes. Pero durante el resto del año también hay muchos productos que se recuerdan con cariño.

Estos productos no siempre forman parte de la compra diaria, pero cuando estás fuera se convierten en una forma de celebrar, compartir y mantener vivas ciertas tradiciones. A veces basta con abrir una caja de dulces españoles para que una reunión con amigos se convierta en una pequeña fiesta.

Your Spanish Shop, el sabor de casa, estés donde estés

Echar de menos productos españoles viviendo fuera es algo muy normal. No se trata solo de alimentarse, sino de mantener una conexión con los sabores, las costumbres y los momentos que forman parte de nuestra vida.

En Your Spanish Shop queremos ayudarte precisamente con eso: que puedas seguir disfrutando de tus productos españoles favoritos aunque estés lejos de España.

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