Leche frita

Leche frita

La leche frita es uno de los unos de los postres más sencillos y con más éxito en la repostería española.

Para preparar este dulce tan tradicional y casero no necesitamos unos ingredientes especiales, nos basta con los de andar por casa. 

 

Ingredientes para la crema:

  • ¾ litros de leche entera
  • 100 g de azúcar glass
  • 3 yemas de huevo 
  • cáscara de un limón 
  • 80 g de harina fina o almidón de maíz (Maizena)
  • 40 g mantequilla 
  • 1 rama de canela y 1 vaina de vainilla

 

Ingredientes para el rebozado:

  • 1/2 l de aceite de oliva virgen extra suave
  • 3 huevos y 100 g de harina de trigo 
  • 100 g de azúcar normal mezclado con una cucharadita de canela en polvo 

 

Preparación:

El primer paso es preparar los ingredientes con los que vamos a aromatizar la leche. Lavamos muy bien el limón y pelamos su piel de manera fina, sin mucho blanco ya que nos podría amargar el postre.

Abrimos la vaina de vainilla  y sacamos las semillas que reservaremos para añadir más tarde a la leche. Si utilizamos huevos caseros os aseguro que mejoráis este delicioso postre.

Separamos un vasito de leche del total que vamos a emplear y lo reservamos. Calentamos el resto de la leche en un cazo a fuego medio casi hasta el punto de ebullición.

Bajamos la temperatura y retiramos del fuego. Añadimos las semillas de vainilla, la mantequilla, la piel del limón y por último la rama de canela. Dejamos todo en reposo infusionando durante 5 minutos.

Mezclamos el almidón de maíz en el vaso de leche y juntamos sin que tenga nada de grumos. Si es necesario le pasamos la batidora. Separamos las yemas de las claras.

Ponemos las yemas en un bol y batimos con el azúcar hasta que espumee.

Añadimos el vaso de leche y Maicena. Volvemos a batir hasta que no queden grumos, tiene que quedar una masa homogénea. Reservamos.

Colamos la leche infusionada y la volvemos a añadir al cazo.

Calentamos a media ebullición y añadimos la crema del paso anterior.

Lo vamos añadiendo poco a poco y mezclando con unas varillas sin parar hasta que espese. Es muy importante no dejar de remover pues si no puede llegar a quemarse o pegarse a la cazuela.

 

Reposo de la crema 

Elegimos la bandeja que vamos a emplear para la crema de la leche frita. En este caso una de cristal rectangular de 32 x 24 cm que he untado con un poco de mantequilla por si acaso aunque no suele ser necesario.

Vertemos la masa de la leche frita en la fuente para que quede del grosor deseado. Aproximamente 0,5 – 1 cm o un dedo, todo depende de gustos.

Dejamos enfriar por lo menos un par de horas. Si la haces el día anterior a comerla estará mucho mejor, y es más fácil a la hora de manipular.

Cubrimos la masa de la leche frita con film transparente, que quede en contacto con la masa. Para que ésta no haga costra y quede muy suave.

Dejamos enfriar en la nevera, lo ideal es hacer la masa la noche o tarde antes. Así ayudamos a que se refrigere varias horas antes de seguir con la receta.

 

Fritura y presentación final 

Una vez que la masa esté fría y compacta desmoldamos con cuidado volteando el molde sobre una bandeja. Cortamos en porciones cuadradas o rectangulares también al gusto (entre 3-5 cm de lado).

Los pasamos por harina primero y luego por huevo batido, hasta que se impregne bien por ambas caras.

Freímos en una sartén grande con abundante aceite de oliva virgen suave.

Cuando tengan color dorado las sacamos con una espumadera, aproximadamente un minuto, medio por cada lado.

Retiramos los restos de huevo y las bolitas típicas de fritura si las tuviese.

Dejamos secar sobre papel absorbente y pasamos por la mezcla de canela molida y azúcar.

Y a la mesa…!!

 

Consejos:

Con esta receta salen 4 buenas porciones de leche frita, pero ya que nos ppnemos es mejor doblar las cantidades y así tendremos  para más días. Si nos sobra leche frita tendremos que guárdala en el frigorífico bien tapada y por supuesto sin pasar por el huevo ni harina (ésto se hace justo antes de freír la leche frita).

Es recomendable cambiar de olla para que la leche que se haya podido pegar al fondo de la olla no provoque que luego la leche frita se esté pegando constantemente mientras se cuece la harina.

La maizena no se disuelve bien en líquidos calientes y suele formarse grumos. Por eso es importante reservar una parte de la leche fría para disolver la maizena sin problemas.

 

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