Las embarazadas ¿pueden o no comer jamón

Las embarazadas ¿pueden o no comer jamón

La creencia de que las embarazadas no pueden comer jamón ha sido una verdad absoluta hasta que la ciencia ha demostrado lo contrario. Desde siempre se ha temido que las embarazadas consuman jamón debido al peligro de la toxoplasmosis que transporta la carne cruda. 

Sin embargo, estudios científicos han demostrado que las embarazadas sí pueden comer jamón y en este post vamos a contarte el porqué. Es más, te damos una pequeña pista: la clave está en la calidad del jamón. Y para disfrutar del placer de comer un buen jamón, qué menos que comprar jamón online en nuestra tienda Your Spanish Shop para degustar el mejor sabor que nos ha regalado España. 

¿Por qué pueden comer jamón las embarazadas?

Hasta hace tiempo las embarazadas no podían comer jamón durante el período de gestación debido al peligro de sufrir toxoplasmosis. Un parásito inoculado en la carne cruda o poca hecha que puede transmitirse tanto a la madre como al feto. De hecho, el jamón se metía en el mismo hoyo que el resto de embutidos por el riesgo de la toxoplasmosis congénita, enfermedad proveniente de este parásito que puede causar la muerte o graves daños en el feto. 

No obstante, como ya anunciaba antes, estudios científicos han dado con la clave por la cual las personas gestantes sí pueden consumir jamón. ¿Y cuál es? Su curación, con un tiempo mínimo de 18 meses. 

Así lo ha afirmado el Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico (Teica) a través de uno de sus estudios. Este demuestra que las embarazadas pueden comer jamón ibérico curado gracias a su largo proceso de curación. 

A partir de los 18 meses ya no existiría peligro de contraer el parásito en la carne que provoca la Toxoplasmosis. Y el jamón ibérico necesita un tiempo de curación mínimo de 24 meses. Eso sí, para garantizar la seguridad de la embarazada se debe tratar del mejor de los jamones, que cumpla con los máximos estándares de calidad. 

La importancia de la calidad del jamón para las embarazadas

Que el jamón ibérico curado sea de verdad es esencial para asegurar el desarrollo del feto. La toxoplasmosis, aunque sea leve para las futuras madres, para el embrión puede ser muy peligrosa. 

Al menos, no todas las embarazadas corren el riesgo de contraerla. Con la primera analítica ya se identifica si la persona gestante ha estado en contacto alguna vez con el parásito que la transmite antes del embarazo. Si esto es así, su sistema inmunológico habrá creado suficientes anticuerpos para proteger al feto. Lo que significa que han podido, y pueden, disfrutar del jamón y unos buenos embutidos españoles durante el embarazo sin problema alguno. 

Sin embargo, la falta de seguridad llega para aquellas que nunca han tenido contacto con el parásito. Las embarazadas deben estar muy seguras de que el alimento que van a ingerir cumple con la calidad prometida para evitar una posible desgracia.

La toxoplasmosis puede contraerse por varias razones. Por carne y tierra contaminada y por verduras y frutas infectadas, pero no por consumir un jamón ibérico de calidad. 

De hecho, el Teica ha acordado con la sociedad de ginecólogos y obstetras de España (SEGO) para implementar el protocolo que permite a las embarazadas comer jamón ibérico cuya curación supere los 18 meses. 

De todas formas, lo más seguro para la persona gestante es preguntar siempre a su ginecólogo para que confirme su consumo. 

¿Qué jamón pueden comer las embarazadas?

Entonces, podemos decir que el jamón que pueden comer las embarazadas es el ibérico. Pero además, para mayor seguridad, ya que no todos los ginecólogos están de acuerdo con esta afirmación, se puede congelar el jamón antes de consumirlo.

Esto se debe a que la congelación de la carne termina con las bacterias y parásitos que el alimento pudiese portar. De esta forma, lo convierte en un producto apto para su consumo una vez que se descongela. 

¿Y cuánto tiempo hay que congelar el jamón para las embarazadas? Los expertos señalan que el alimento debe estar 48 horas dentro del congelador, como mínimo, a una temperatura inferior a los 20ºC. 

Para garantizar su perfecta congelación y conservación, el jamón debe envolverse en papel transparente o una bolsa de plástico con cierre para que no entre aire. Además, una vez descongelado debe mantenerse en la nevera. Así, no perderá ninguna de sus propiedades y no tendrá riesgo de desarrollar ciertos patógenos que puedan llegar a ser peligrosos para la salud. 

Por tanto, para las personas embarazadas comer jamón ya no es una prohibición, sino el placer que siempre ha sido. Así que, ya podemos cambiar el “no debo” por el, “menos mal, puedo satisfacer este horrible antojo y desayunar mis maravillosas tostadas de jamón ibérico”. 

Y en Your Spanish Shop contamos con una amplio catálogo de productos y jamones ibéricos de calidad que cualquier embarazada podrá disfrutar. 





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